Comunicado del Sindicato AMES en respuesta a las críticas recibidas por la publicación del informe sobre adoctrinamiento en libros de texto

 

Con motivo de la publicación de nuestro informe sobre el adoctrinamiento ideológico partidista detectado en determinados libros de 5º y 6º de Primaria, además de muchísimos apoyos de medios de comunicación, entidades políticas, personalidades y expertos, hemos sufrido las acusaciones típicas que siempre se hacen contra quien se atreve a discrepar.

En primer lugar queremos dejar bien claro que el sindicato AMES es un sindicato estrictamente profesional, independiente de cualquier partido político y que lucha por la mejora de la enseñanza, denunciando los problemas y aportando propuestas de solución. Defendemos el cumplimiento estricto de las leyes (Constitución y Estatuto), como el único marco de convivencia, tanto en la sociedad como en los centros educativos. Por ello, hemos denunciado tanto los errores históricos detectados en estos libros, como los planteamientos ideológicos que no coinciden ni con nuestras leyes ni con nuestra estructura de país.

Los que han criticado este informe, en lugar de argumentar y demostrar en que no son correctos los aspectos que denunciamos, lo primero que han hecho es criticarnos a nosotros, los mensajeros, diciendo que tenemos una determinada ideología política, que nuestras intenciones son malas, que simplemente queremos romper el buen clima de convivencia que todos tenemos, y que estamos atacando al profesorado para que pongamos en duda su profesionalidad. Todos sabemos que si los libros contuvieran planteamientos ideológicos distintos de los que tienen los críticos, ellos sí que serían los primeros en actuar denunciándolos.

La segunda cosa que han hecho es no entrar en el contenido de los hechos y datos denunciados -no han podido negar ninguno de los grandes puntos señalados por tantos medios de comunicación-, sino relacionarlo con aspectos muy negativos e inventarse que hay malas intenciones escondidas bajo nuestra crítica. Evidentemente, los que se comportan así, son los que tienen los defectos que critican, es decir, son los que consideran muy positivo que continúe el adoctrinamiento político partidista en los libros de texto si éste coincide con sus ideas, los que apoyan las acciones de determinadas entidades y determinados partidos, dentro y desde las escuelas, y los que no tienen ningún problema de presionar al profesorado y al alumnado a aceptar y asumir sus ideas como, por ejemplo, la de prohibir que en las aulas se pueda hablar en castellano, a pesar del derecho universal a la escolarización en la lengua materna. En resumen, son los que quieren una sociedad de pensamiento único y los que consideran que este fin justifica los medios, sean éstos los que sean.

Las sociedades no son simples comunidades y, a la larga, la actuación de las personas siempre lleva a recuperar la libertad de pensamiento y de actuación. El Sindicato AMES continuará luchando contra el adoctrinamiento político partidista en las aulas y defendiendo nuestras otras propuestas, como son el establecimiento de pruebas externas con valor académica al final de cada etapa, los itinerarios educativos a partir de los 15 años y la recepción de los alumnos en su lengua materna, con la introducción progresiva de la otra lengua hasta que lleguen a ser plenamente bilingües, como harían tantos de países democráticos de nuestro entorno occidental.

20 de mayo de 2017

Sindicato AMES