En Finlandia muchos padres presentan quejas sobre el “fracaso” de su sistema educativo

Los padres presentan quejas sobre el “fracaso” de la nueva escuela en Finlandia
Diariodeuninterino 25/07/2020 Malongo.

Esta entrada no es para contar nada desde mi punto de vista, sino para traducir casi directamente una noticia que no recogen los medios y las personas que alimentan la leyenda de la educación en Finlandia (Acceso al artículo completo en inglés: Parents file complaints over "failure" of new school) . Como he escrito varias veces, Finlandia cada año hace más aguas y sus fracasos tienen que ver con la adopción sin críticas y sin evidencias científicas de la innovación como metodología educativa. Ya no solo es que sus puntuaciones cada año sean peores, sino que hasta lo padres y expertos cuestionan abiertamente este tipo de enseñanza basada en el paradigma constructivista y la creencia de que todo lo nuevo es bueno.

Ya hay padres que cambian a sus hijos de escuela por la implantación de las nuevas metodologías en varios colegios finlandeses. Tras quejarse a las autoridades educativas por lo métodos educativos, acaban por llevar a sus hijos a otras escuelas con metodos educativos más tradicionales. El nuevo currículum en Finlandia parte de la base de que los estudiantes tienen que ser aprendices autónomos (en España se dice protagonistas) y hasta asignaturas como matemáticas se sustituyen por la elaboración de proyectos interdisciplinares, a edades más bien tempranas y en aulas con espacios abiertos en las que caben hasta 80 estudiantes que se agrupan en unidades.

Este tipo de metodología no atiende a las necesidades educativas de los alumnos con dificultades de aprendizaje, muchos padres se quejan de los problemas de sus hijos para concentrarse en los nuevos ambientes abarrotados de estudiantes que hablan entre ellos y se mueven con total libertad, llegando a calificar el ambiente como caótico. Los alumnos también se quejan de que el profesor no les enseña nada, sino que les anima a estudiar temas y a buscar información, siendo este (el profesor) una figura que les prestará la ayuda que necesiten para solventar los problemas que surjirán de sus propias iniciativas.

Según muchos padres “hacer un plan semanal personal y adherirse a él de manera independiente es un requisito demasiado difícil para un niño de primaria”. También se quejan de que a los niños se les exige ser capaces de recordar por sí mismos las fechas de los exámenes y las de entrega de los trabajos que realizan.

Las autoridades educativas explican que los cambios siempre son difíciles y que este es especialmente difícil. A mí estas cosas siempre me suenan a excusa, es como si me dieran de comer algo asqueroso y me dijeran que es que la primera vez siempre da arcadas. Una cosa es que algo cueste y otra que los resultados desde el principio y ya experimentados en centros piloto durante años sean manifiestamente peores y acordes a la evidencia científica que no avala el uso del aprendizaje guiado o el auto aprendizaje en los niveles más bajos (primaria) o medios (secundaria).

Valoración del artículo por parte del Sindicato AMES

Lo que ha pasado es que Finlandia tenía un buen sistema “tradicional” con el que los alumnos aprendían mucho. Cuando se iniciaron las pruebas PISA (2000), los alumnos de 15 años de Finlandia destacaron mucho y los resultados se repitieron. Ello atrajo la atención de nuestros valerosos pedagogos y expertos partidarios de la LOGSE (1990), que acudieron a Finlandia a aprender lo que allí se hacía con tan buenos resultados. Fueron a las escuelas de Infantil y de Primaria a empaparse de sus métodos para extenderlos por aquí, también a la Secundaria.

Sin embargo, no se dieron cuenta de que se había producido un cambio fundamental. Hasta ahora, solo muy pocas personas expertas, como José Manuel Lacasa, habían advertido de lo que estaba pasando y es que en el 2004 el gobierno Finlandés, de ideología progresista, había cambiado por ley el sistema educativo, lo que empezó a afectar a los más pequeños. Los mayores suguieron con el sistema tradicional. Así, mientras los que llegaban a PISA eran alumnos formados en el sistema anterior, obtenían los mejores resultados.

Cuando empezaron a llegar alumnos mixtos, formados en los dos sistemas, los resultados empezaron a empeorar. Y ahora empeoran en cada prueba según llegan alumnos más puros del nuevo sistema. Hace años que en el Sindicato AMES lo predecíamos. Vamos, que cuando nuestros valerosos pedagogos y sindicalistas fueron a conocer el sistema del éxito ya no lo vieron: se encontraron con esa maravilla de aprender a base de proyectos, de la autonomía de centros, de sobreabundancia de maestros orientadores y de falta de maestros que enseñaran las materias, etc. Sus resultados -y los nuestros-, empeorando lo presente, serán como los de Suecia, que se adelantó bastantes años al cambio de sistema. Por suerte en Suecia ya han rectificado y seguramente empezarán a mejorar. En el 2022 lo sabremos. Sindicato AMES.