Un inicio de curso con la máxima seguridad sanitaria

Un inicio de curso con la máxima seguridad sanitaria
Antonio Jimeno. Presidente del Sindicato de profesores AMES

Este artículo fue publicado en elcatalan.es el 18 de agosto de 2020
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En este próximo inicio de curso lo más importante es no poner en peligro la salud de los alumnos y profesores, ni la de las personas que conviven con ellos en sus casas (1). Para conseguirlo es muy importante diferenciar a los alumnos que por su edad no pueden quedarse solos en casa, que son los de Infantil y Primaria (tienen de 3 a 11 años), de los alumnos que sí pueden quedarse solos en casa, que son los de Secundaria (tienen de 12 a 15 años los de ESO y de 16 a 17 años los de Bachillerato y FP). Se hablará primero de los alumnos de Secundaria y luego de los de Infantil y Primaria.

Para evitar al máximo el contagio entre los alumnos de Secundaria y para que una parte de sus aulas quede disponible para los alumnos de Infantil y Primaria, las clases deberían iniciarse de forma telemática e ir progresivamente pasando a la forma presencial en función de cómo evolucione la pandemia en nuestro país. Dada la enorme diversidad de centros, unos son muy grandes y otros son muy pequeños, unos son públicos y solo tienen enseñanza Secundaria y otros son concertados y tienen Infantil, Primaria y Secundaria, unos están en grandes ciudades y los otros en pueblos pequeños, etc., se ha de dejar que cada equipo directivo tenga libertad para decidir, de acuerdo con los padres, en el seno de su Consejo Escolar, en qué momento y de qué forma iniciar el paso a la enseñanza presencial, por ejemplo si se empieza o no con dos días de pesencialidad a la semana, cómo adecuar a la situación de la pandemia la duración de las clases, los tiempos necesarios para el intercambio de clase, la duración de los descansos, etc.

Se debería dar prioridad en dar clases con presencialidad a aquellos profesores que por las características de su materia esto fuera más importante, como puede ser, por ejemplo, la materia de educación física, las materias en las que se utilizan laboratorios, etc. A los alumnos que carezcan de ordenador y de conexión a internet se les debería prestar uno de los ordenadores para alumnos que hay en los centros y, si fuera necesario, pedir la colaboración del Ayuntamiento de su población y de la Consejería de Educación para la compra de nuevos equipos. También se les debería facilitar una conexión gratuita a internet durante los meses que dure la pandemia.

Si los días de clases presenciales son distintos para los diferentes cursos, se podría poner la mitad del grupo en un aula y la otra mitad en otra aula con un profesor de apoyo. Esto implica contratar más profesorado. La Consejería debe entender que es preferible contratar más profesorado para este periodo, que duplicar el riesgo de contagio. Otra solución es que la clase que se imparte en el aula sea emitida en directo y que la otra mitad del grupo la siga por internet y a la semana siguiente cambiar. Esto es más económico, pero las horas de presencialidad disminuyen a la mitad.

Se ha comentado que la enseñanza telemática es peor que la presencial, pero se ha dicho sin ningún estudio que lo demuestre. Muchos de los profesores que han impartido sus clases de forma telemática desde el mes de marzo, porque no había más remedio y generalmente a base de un enorme sobreesfuerzo, ahora opinan lo contrario, consideran que sus alumnos han aprendido más. Bastantes de ellos quedaron decepcionados de que tanto esfuerzo no se viera reconocido, cuando los responsables de educación anunciaron que habían decidido que se promocionara de curso a casi todos los alumnos, sin tener en cuenta el esfuerzo realizado. Esto no debería volver a pasar el próximo curso, porque con ese planteamiento es muy difícil animar al alumnado a trabajar. La consejería de educación debería realizar una prueba externa al final del curso, para saber qué alumnos han llegado a los niveles establecidos y cuáles no. Solo esto motivaría al alumnado a esforzarse más en aprender.

En la enseñanza Infantil y Primaria, dado que los alumnos no se pueden quedar solos en casa y en muchas ocasiones en sus casas no hay nadie, porque sus padres han de ir a trabajar, lo primero que hay que hacer es permitir que aquellas familias que puedan hacerse cargo de los niños en sus casas, legalmente lo puedan hacer. Esto permitirá reducir un poco el número de alumnos por clase (ratio) (2). A esas familias se les facilitarían las pautas a seguir para ir trabajando los libros de texto que correspondan y se harían algunas sesiones telemáticas de orientación. Para conseguir que los grupos sean lo más pequeños posibles, de unos 12 alumnos como máximo, en el caso de los centros que tengan enseñanza Secundaria, o bien que tengan cerca un centro de Secundaria, como muchas de las aulas de ESO y Bachillerato estarían vacías, podrían ocuparlas los alumnos de Primaria. Obviamente se debería contratar más maestros para atenderlas durante el período de la pandemia.

Por último hablar de las medidas básicas de salud preventiva que se deberían seguir, que son: Realizar la prueba de anticuerpos (IgM y IgG) a todo el profesorado y a todo personal que trabaja en los colegios antes del principio de curso, descartar a todos los que estén contagiados y hacer la prueba PCR a todos los que se considere oportuno. Establecer que sea obligatorio el uso de mascarillas en las aulas y en el resto de dependencias por parte del profesorado, del resto de personal laboral y de los alumnos a partir del tercer ciclo de Primaria (3). A los profesores que lo soliciten se les debería facilitar también una pantalla facial. Todos se han de lavar las manos al llegar y al ir al patio. Se han de formar grupos burbuja de no más de 12 alumnos que no se deben mezclar en los pasillos, ni en el patio ni en los momentos de entrada y salida al centro (4). En las aulas la distancia entre las mesas individuales ha de superar el metro y se han de ventilar entre clase y clase. Con todo ello sí se puede afrontar un inicio de curso con bastante seguridad sanitaria.

Barcelona, 18 de agosto de 2020

Antonio Jimeno
Presidente del Sindicato de profesores AMES

Referencias bibliográficas

(1) Salut reclama a Educació grupos escolares lo más pequeños posible. Ambas 'conselleries' debatirán el próximo jueves el protocolo de apertura de los centros. El Periódico 16/08/2020. Acceso.

(2) Argimon carga contra las elevadas ratios de alumnos por aula: "No tienen ninguna lógica". El secretario general de Salud Pública se desvincula del protocolo de la Generalitat para la vuelta al cole. El español 15/08/2020 Acceso.

(3) Qué opinan los científicos sobre la vuelta al cole. Ecoavant 22/06/2020. Acceso.

(4) Estos son los síntomas del covid-19 en niños y esto dicen los pediatras sobre cómo actuar. Por Sandee LaMotte, Katia Hetter, Kristen Rogers, Ryan Prior. 12 agosto, 2020. Acceso.